Un grupo de suplidores comenzó a devolver al Ministerio de Educación el dinero pagado como adelanto a la compra de bienes y servicios, luego de que la institución depositara en la Procuraduría General de la República, documentos contentivos de los contratos que no han sido cumplidos, así como pruebas de la entrega de adelantos económicos significativos.
En el paquete figuran empresas con contratos que datan hasta de 2012 a las que se pagó el adelanto del 20 por ciento por la compra de diversos rubros como butacas, dispositivos electrónicos, mobiliarios de oficina, reparación de centros educativos entre otros.



































