La reciente reactivación del proceso de regularización de bancas de lotería por parte del Gobierno fue motivada por fallas estructurales, vacíos administrativos y la paralización de esfuerzos previos, según explicó el administrador de la Lotería Nacional, Teófilo -Quico- Tabar en una declaración pública dirigida “a todo el país”.
Tabar atribuye la iniciativa del presidente Luis Abinader a la necesidad de corregir distorsiones acumuladas en el sector de juegos de azar, que han limitado la capacidad del Estado para fiscalizar y recaudar de manera efectiva.
El funcionario señala que, pese a los avances logrados en 2022 —cuando se identificaron más de 90 mil bancas mediante un proceso de levantamiento de información—, la iniciativa quedó estancada por decisiones administrativas que impidieron que estos negocios comenzaran a tributar de forma provisional.



































